Modelo de decisión · Gratis · Sin formulario
Sede, línea nueva, bodega, expansión: la decisión es la misma. Una sede nueva consume caja durante meses antes de devolverla, y la diferencia entre abrirla con plan o con fe es conocer tres números antes de firmar la renta. Este modelo te los da en dos minutos, con seis datos que ya tienes en la cabeza.
Aproximados sirven. El modelo es una servilleta honesta, no una promesa.
Obras, equipo, depósitos, inventario de arranque: todo lo que sale antes de abrir
Renta, nómina base, servicios: lo que sale cada mes aunque no venda
Lo que la sede debería vender al mes cuando ya camina sola
De cada $100 que vende, cuánto queda después del costo directo de venderlo
Cuánto tarda la sede en pasar de cero a su venta madura
Lo que puedes comprometer sin apretar la operación actual ni comerte el colchón
Lo que consume en su peor punto
$164,286
antes de empezar a devolver. Este es el número que casi nadie calcula antes de firmar.
Se sostiene sola
Mes 5
su venta del mes ya cubre su gasto del mes
Devuelve todo
Mes 19
lo que consumió, inversión incluida
La sede consume $164,286 y tienes $200,000: pasa, pero sin margen de error. Aquí es donde conviene financiar una parte con anticipación, con la línea barata que se consigue cuando todavía no la necesitas. Ir justo con caja propia y pedir después sale más caro.
Y antes de comprometer esta caja, la pregunta que vale más: ¿es esta sede tu mejor uso de ese dinero, o hay una línea que te dejaría más? Eso lo responde El Mapa del Dinero.
Lo que esta servilleta no ve: estacionalidad, los días de cartera de tus clientes, los gastos que también suben por etapas, y el efecto de la sede nueva sobre la caja de la operación actual. Con esas variables dentro, el mismo modelo a veces cambia de respuesta, y esa diferencia se mide en dinero. Ese modelo completo es lo que cierra el cuarto de los 5 lugares por donde se va el dinero: las decisiones grandes tomadas sin números.
Revisar este resultado con números realesLa sede, el gerente, la compra de equipo, la línea de crédito: en una empresa donde alguien decide a dónde va el dinero, ninguna jugada grande se firma sin un modelo enfrente. Cada una de esas decisiones, tomada con el número correcto, es dinero que se queda contigo.