Cash basis vs accrual basis: ¿cuándo ganaste el dinero de verdad?
1 de julio de 2026 4 min de lectura

Hay dos preguntas que parecen la misma y no lo son: ¿cuánto vendí este mes? y ¿cuánto dinero me entró este mes? La diferencia entre esas dos preguntas tiene nombre técnico: cash basis y accrual basis. Suena a clase de contabilidad, pero es una de las ideas más prácticas que un dueño puede dominar. Vamos con ejemplos de la vida real.
La versión corta
- Cash basis (base de efectivo): anotas los ingresos y gastos cuando el dinero se mueve de verdad. Entró al banco, es ingreso. Salió del banco, es gasto.
- Accrual basis (base de devengado): anotas los ingresos cuando te GANASTE el derecho a cobrar, y los gastos cuando contrajiste la obligación de pagar. No importa cuándo se mueva el dinero.
El ejemplo de las empanadas
Imagina que tienes un puesto de empanadas. Un cliente llega, pide dos, te paga en efectivo y se va. Ahí cash y accrual dicen exactamente lo mismo: vendiste hoy y cobraste hoy. Sin misterio.
Ahora imagina que una empresa te encarga 500 empanadas para su evento de fin de año. Las entregas hoy, facturas hoy, y te pagan a 60 días. ¿Cuándo vendiste?
- En accrual: hoy. Hiciste el trabajo, entregaste, te ganaste ese dinero hoy. Ese ingreso pertenece a este mes.
- En cash: dentro de 60 días, cuando la transferencia toque tu cuenta. Hasta entonces, para el banco no pasó nada.
Las dos respuestas son correctas. Miden cosas distintas.
El ejemplo del seguro
En enero pagas el seguro del negocio para todo el año. En cash, enero parece un mes horrible: un gasto enorme de un solo golpe. En accrual, ese pago se reparte entre los 12 meses, y cada mes carga su pedacito. Accrual te dice cuánto cuesta de verdad operar un mes normal de tu empresa. Cash solo te dice que enero dolió.
¿Cuál es mejor? Las dos, para cosas distintas
- Accrual responde: ¿mi negocio GANA dinero? Es la base para saber tu margen real, qué clientes te convienen y si tus precios están bien.
- Cash responde: ¿TENGO dinero? Es la base para saber si la nómina del viernes sale sin sustos.
Y aquí vive una trampa clásica: puedes ser rentable en accrual y estar corto en cash. Vendiste muchísimo, todo facturado a 45 o 60 días, y mientras tanto la nómina, la renta y los proveedores cobran ya. En el papel ganas; en el banco no hay con qué pagar. Si eso te suena, no es un problema de ventas: es la brecha entre lo que ganaste y lo que has cobrado.
¿Y para los impuestos?
En Estados Unidos muchas empresas pequeñas declaran en cash basis porque es más simple: pagas impuestos sobre lo que efectivamente cobraste. Esa decisión es de tu contador y depende de tu caso. Pero ojo: la base que uses para impuestos no tiene que ser la única lente con la que diriges. Son dos usos distintos del mismo negocio.
Cómo usar esto sin volverte contador
- Una vez al mes, mira tu estado de resultados en accrual: te dice si el negocio gana y cuánto. Ahí viven el margen y los precios.
- Cada semana, mira tu caja proyectada: te dice si alcanza y cuándo se aprieta. Ahí vive la nómina.
- Cuando las dos lecturas cuentan historias muy distintas, la diferencia casi siempre está en la cartera (te pagan tarde) o en pagos grandes que hiciste por adelantado. Ese es el hilo del que hay que jalar.
Si hoy solo miras el saldo del banco, estás dirigiendo con la mitad de la película. Y si solo miras el estado de resultados, con la otra mitad. Un dueño con claridad mira las dos.
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