Las 4 piezas · Con tus números reales
Ya vendes bien. Lo que falta casi nunca es vender más: es saber a dónde va el dinero, ver la caja antes de que apriete y dejar de ser la persona por la que pasa todo. Para eso trabajamos cuatro piezas, siempre en este orden: presupuesto, flujo de semanas, tablero de indicadores y procesos financieros.
Cada una quita un dolor concreto y te devuelve dinero o tiempo. Y las cuatro juntas hacen que tu empresa decida mejor cada mes.
Te responde una persona. La llamada es de 30 minutos, y la inversión te llega el mismo día, por escrito.
Cada pieza empieza por el dolor que resuelve. Si reconoces alguno, ahí está el dinero o el tiempo que hoy se te va.
"Haces el presupuesto en enero y en marzo ya nadie lo mira."
El plan del año en números, por línea, producto o sede, empezando por lo que de verdad deja cada una. Cada mes se compara contra lo real.
Lo que ganas
Corriges el rumbo en el mes que se desvía, no en diciembre, cuando ya no hay tiempo.
Tu presupuesto contra lo real
Ejemplo. El mes que se desvía se ve a tiempo, no en diciembre.
"Vendes bien y aun así la caja te sorprende."
Cuánto entra y cuánto sale cada semana del próximo trimestre, cuadrado contra tu banco y actualizado cada semana.
Lo que ganas
Ves la semana apretada con tiempo y decides con calma, no con afán ni con deuda cara.
Tu flujo de caja, semana a semana
Ejemplo. La semana 8 se ve con diez de anticipación.
"Tienes muchos números y ninguno te dice cómo vas."
Una sola página con los números que mueven decisiones. Cada uno con su meta, su punto crítico y su responsable.
Lo que ganas
En cinco minutos sabes cómo va tu empresa y en qué tienes que meter la mano.
Tu panel, una sola página
Margen real
21%
mes pasado 19%
Flujo de caja
$412K
mínimo semana 7
Línea que más deja
B
no es la que más vende
Acciones del mes
1 de 3
dueño y fecha asignados
Se revisa el primer martes de cada mes, 9:00 a.m.
Ejemplo. Tú lo recibes al día, no lo armas.
"Todo pasa por ti, y si te vas una semana se desordena."
Quién hace qué y cuándo: el cierre del mes con fecha, los cobros, los pagos y la revisión. Así las otras tres piezas se actualizan solas.
Lo que ganas
Recuperas tu tiempo: el mes financiero pasa aunque tú no estés encima.
Tu mes financiero, con dueño y fecha
Ejemplo. Pasa cada mes aunque tú no estés encima.
Y debajo de las cuatro, el margen real por línea. Antes de presupuestar, calculamos cuánto te deja de verdad cada producto, servicio o sede, con todos los costos adentro y cuadrado contra tu banco. Es lo que tu contador no te entrega, y es el número con el que se arma todo lo demás.
Las piezas no se entregan en un documento: se dejan funcionando. Por eso el trabajo va en cuatro pasos, y el último se repite cada mes.
Tus números como están hoy: cuánto te deja de verdad cada línea con todos los costos adentro, cómo viene la caja y qué procesos dependen de ti. De aquí sale qué pieza te está costando más.
El presupuesto del año, las metas de tu tablero y quién hace qué cada mes. Se cierra con una sesión donde el plan se decide contigo, no se presenta.
Las cuatro piezas andando con tus números reales y con tu equipo: el presupuesto contra lo real, la caja cada semana y el tablero al día.
Una reunión fija donde se revisa, se ajusta y se decide. El ciclo vuelve a empezar, y cada vuelta tu empresa decide mejor.
¿Quieres ver el primer mes por dentro? Así es el mes 1, semana a semana.
Tus números como están hoy, el presupuesto del año y qué pieza te está costando más dinero. Si sigues, es el primer mes del programa.
En cuatro meses, presupuesto, flujo de caja, tablero y procesos andando con tu equipo y con tus números reales.
Si quieres que sigamos: la reunión de cada mes, las piezas al día y ninguna decisión grande sin pasar por los números. Sin permanencia.
La inversión depende del tamaño y de cuántas líneas tiene tu empresa. Te la mandamos por escrito el mismo día de la llamada.
¿Quieres ver qué aparece cuando entramos a una empresa que ya vende bien? Lee el caso de la distribuidora de $8M.
Esa pregunta se contesta con tus números, no con una promesa nuestra. La llamada es de 30 minutos: tú nos cuentas tu empresa, te contamos cómo trabajaríamos, y los dos decidimos si tiene sentido.